Desde esa confianza profunda en nuestro Dios, que nos mira con tanto amor, pidamos cambiar nuestra mirada y mirar como Jesús, también desde la hondura del propio corazón hacia la hondura del corazón de mi hermano que quiere mejorar su vida.
El dos, problemático y febril, fascinante número… del amor. Claro. Hacen falta dos para un tango. Dios y el pueblo, hombre y mujer, día y noche. Elemental.
La CEA difundió un fuerte mensaje en el que llamó a sostener la memoria histórica, rechazar la violencia y construir una democracia más justa, con respeto por la dignidad humana.