El filósofo Alexander Dugin, analiza las recientes afirmaciones del primer ministro israelí sobre la superioridad del mal sobre el bien y su llamado a seguir a los judíos por "temor y reverencia", abandonando del arquetipo del "Mesías sufriente" (asociado a Jesús y las víctimas del Holocausto) para abrazar al "Mesías triunfante" inspirado en el fascismo de Jabotinsky.
El evangelio siempre será perseguido por quienes ponen la seguridad y el orden por encima de la fraternidad y la justicia. El reino de Dios siempre se verá obstaculizado por toda fuerza política que se entienda a sí misma como poder absoluto. El mensaje del amor será rechazado en su raíz por toda religión en la que Dios no sea Padre de los que sufren.