
Décimo año de pontificado de Francisco

Francisco se lo reconocerá como el Papa, dedicado a las reformas estructurales de la curia, demandada a principio de este milenio; y su servicio pastoral, el que contempló la situación preocupante de migrantes y refugiados, la paz mundial y la preocupación por todos los descartados de la sociedad, considerando que la humanidad requiere una mirada de fraternidad mundial, como lo plasmó en la encíclica "Fratelli tutti", hermanos todos.
Los cambios que propone Francisco, serán expresadas en una nueva Constitución Apostólica, con la que reemplazarán a la Carta Magna vigente, “Pastor Bonus”, promulgada en 1988 por Juan Pablo II. Con la nueva Constitución, que se espera este para este año 2022, el papa busca plasmar “en lenguaje canónico” la reforma que impulsa desde su elección en 2013, con la incorporación con rango constitucional de sus decretos y leyes de lucha contra la pederastía y para promover la transparencia financiera.
A lo largo de su décimo año como obispo de Roma, además de los viajes y de la consolidación de las reformas que llevan su sello, el papa comenzará a sentar las bases de uno de los grandes eventos que llegará a Roma en los próximos años: el Jubileo de 2025, cuyo lema será “peregrinos de la esperanza”.
La esperanza sorprende y abre horizontes, nos dice Francisco, agregando, nos hace soñar lo inimaginable y lo realiza. Reclamar cambios en la vida de la iglesia, supone, rezar por su papado, fue él quien pidió "recen por mí".
Con fe, esperanza y caridad decimos: "Gracias Francisco"




La luz de la fe ensancha el horizonte y reanima pasos de esperanza. Legados de un papa argentino






La Iglesia reafirmó el "Nunca Más" por los 50 años del golpe cívico-militar.



