
"Quiero caminar con ustedes" . León XIV
Magis Comunicación
El servicio pastoral del Papa León XIV se inició con un mensaje iluminador, donde nos sugiere el camino a realizar de manera conjunta, "quiero caminar con ustedes" nos dijo, en el inicio de su pontificado.
"Fuí elegido sin tener ningún mérito y, con temor y trepidación, vengo a ustedes como un hermano que quiere hacerse siervo de su fe y de su alegría, caminando con ustedes por el camino del amor de Dios, que nos quiere a todos unidos en una única familia".
"Amor y unidad: estas son las dos dimensiones de la misión que Jesús confió a Pedro", afirmó León XIV. "No dejar de lanzar la red para sumergir la esperanza del evangelio en las aguas del mundo; navegar en el mar de la vida para que todos puedan reunirse en el abrazo de Dios".
Sabiéndose continuador de la misión petrina, dijo: "a Pedro, pues, se le confía la tarea de amar aún más, y de dar su vida por el rebaño. El ministerio de Pedro está marcado precisamente por este amor oblativo, porque la Iglesia de Roma preside en la caridad y su verdadera autoridad es la caridad de Cristo. No se trata nunca de atrapar a los demás con el sometimiento, con la propaganda religiosa o con los medios de poder, sino que, se trata siempre y solamente de amar como lo hizo Jesús".
"Pedro debe apacentar el rebaño, continuo el nuevo Papa, sin ceder nunca a la tentación de ser un lider solitario o un jefe que está por encima de los demás, haciéndose dueño de las personas que le han sido confiadas; por el contrario, a él se le pide servir a la fe de sus hermanos, caminando junto con ellos. Todos, en efecto, hemos sido constituidos piedras vivas, llamados con nuestro bautismo a construir el edificio de Dios en la comunidad fraterna, en la armonia del espíritu, en la convivencia de las diferencias. Como afirma San Agustín: "todos los que viven en concordia con los hermanos y aman a sus prójimos son los que componen la iglesia".
León XIV, acercó en sus palabras un anhelo: "Una iglesia unida, signo de unidad y comunión, que se convierta en fermento para un mundo reconciliado". Porsiguió, "en nuestro tiempo, vemos aún demasiada discordia, demasiadas heridas causadas por el odio, la violencia, los prejuicios, el miedo a lo diferente, por un paradigma económico que explota los recursos de la tierra y margina a los más pobres. Y nosotros queremos ser, dentro de esta masa, una pequeña levadura de unidad, de comunión y de fraternidad. Nosotros queremos decirle al mundo, con humildad y alegría: ¡miren a Cristo! ¡acérquense a Él! ¡acojan su palabra que ilumina y consuela". Escuchen su propuesta de amor para formar su única familia: en el único Cristo somos uno".
Finalmente, nos inivita a vivir un tiempo del amor, "hermanos, hermanas, ¡Esta es la hora del Amor!. La caridad de Dios, que nos hace hermanos entre nosotros, es el corazón del evangelio, con la luz y la fuerza del Espíritu Santo, construyamos una iglesia fundada en el amor de Dios y signo de unidad, una iglesia misionera, que abre los brazos al mundo, que anuncia la Palabra, que se deja cuestionar por la historia, y que se convierte en fermento de concordia para la humanidad. Juntos, como un sólo pueblo, todos como hermanos, caminemos hacia Dios y amémonos los unos a los otros".




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